Montañero
La primera vez que me fui de mi país, alguien me preguntó de dónde venía.
Con el pecho lleno de orgullo respondí: “Soy colombiana”.
Nico, mi amigo de Grecia, me dijo:
“Ahhhh, Columbia, Pablo Escobar”.
Yo me enojé. Tanto, que ni siquiera supe cómo expresar mi rabia.
Esa noche llamé a mi mamá y le conté lo que había pasado.
Y ella me dijo:
“La próxima vez que alguien te diga eso, tú le vas a responder:
IT'S COLOMBIA, NOT COLUMBIA.”
Y no, Colombia no es Pablo Escobar.
Es la cuna de Shakira, Karol G, Rafael Orozco, James Rodríguez, Juanes y Mariana Pajón.
Es donde las risas no necesitan mucho: una esquina, una silla Rimax y los amigos de toda la vida.
Es Colombia, donde el plátano se come con bocadillo y el chocolate con queso.
Donde la gente no busca excusas, sino formas.
Donde aprender a bailar parece más importante que aprender a caminar.
Donde un desconocido te dice “mi amor” y una casa siempre tiene espacio para uno más.
Donde no importa si hay mucho o poquito, porque siempre encontramos algo para compartir.
Y donde el café no es solo café. Es una excusa para sentarnos a conversar.
Con los años entendí que no puedo cambiar lo que el mundo piensa de mi país, pero sí puedo contarles lo que yo conozco de él.
Por eso creé este hairclip en forma de café.
Para que cuando alguien te pregunte de dónde eres, no tengas que buscar las palabras.
Porque hay países que uno conoce en un mapa, pero hay otros que lleva en el corazón.
Y yo llevo a Colombia hasta en el pelo.
Atentamente, Renesme. 🐋
